Esta construcción, de estilo academicista francés, fue la sede del diario La Prensa y se construyó con transmisores y receptores de cables de noticias y teléfonos. El edificio remata en una estatua de bronce que sostiene una antorcha y una hoja escrita, como símbolo de la libertad de prensa. El farol de la antorcha se utilizaba para difundir noticias, mediante luces de colores. Actualmente es sede del Ministerio de Cultura del gobierno porteño y lugar donde se realizan numerosas actividades culturales gratuitas.
Muchos de sus periodistas, escritores, colaboradores, empleados, artistas, eran masones.
La fundación del diario
Los hombres que colaboraron en los primeros años en el diario pertenecían, en general, a dos instituciones que agrupaban, por aquellos años, lo más destacado de la sociedad porteña: el “Club del Progreso” y la Masonería Argentina. El General Urquiza lo consideraba un canal fundamental para la formación de Logias.
El Dr. José C. Paz, fundador del diario La Prensa, fue Secretario y Vicepresidente de dicha Institución, junto a otros miembros de la redacción de dicho diario, que también ocuparon altos cargos directivos en el Club del Progreso; como por ejemplo: Delfín Gallo, Adolfo E. Dávila, José Antonio Ferry, Estanislao S. Cevallos . Estos miembros de la redacción pertenecían a la Masonería Argentina (excepto el Dr. Paz y Zeballos); del mismo modo que don Estanislao del Campo, Enrique Sundblad y Carlos Pellegrini, amigos personales y colaboradores indirectos del diario.
El Dr. Paz supo tratar de establecer caros vínculos de amistad y fraternidad con masones. Es por esto que fue relevante su amistad con Cosme Mariño, introductor junto al masón Rafael Hernández del Espiritismo Kardeciano en nuestro país; dicha corriente filosófica fue desarrollada, en Argentina, por la “Sociedad Teosófica Argentina”, relacionada estrechamente con la Masonería de la época.
Un verano, en la vivienda de San Fernando que compartían durante sus vacaciones deciden fundar un diario que tuviera como estatuto, la ética periodística, y que dentro de sus páginas se escribiera la verdad y sólo la verdad. Luego de la adquisición de la Imprenta “Buenos Aires”, propiedad del masón Estanislao del Campo, Mariño abandonó su cargo y lo sucedió Cevallos.
Otro amigo del Dr. Paz fue Adolfo E. Dávila ingresó al diario 8 años después de su fundación trabajando, sucesivamente, como cronista, redactor, director, y luego, al asumir la dirección de don Ezequiel P. Paz (hijo del fundador), continuó como jefe de redacción.
El diario pregonaba, desde su tribuna, al igual que la masonería, esas bases, sin descuidar una llamativa operatividad social que era canalizada a través de su consultorio médico y jurídico gratuito, formando comisiones de cultura, fundando bibliotecas; organizando conferencias y conciertos donde se podía escuchar a los más altos exponentes del pensamiento y las artes de la época.
En sus artículos era frecuente encontrar las palabras libertad, igualdad, trabajo, fraternidad, progreso y cultura cívica. Al parecer, todos los periodistas del diario, debían tener un alto compromiso ético.
El estandarte de La Prensa fue, sin duda alguna, la apelación constante al hombre libre, a los deberes y obligaciones de todo empleado público, a la defensa de la libre expresión, al desprecio por la intolerancia y a los Derechos del Hombre; principios fundamentales para los masones argentinos de la época.
El palacio del diario “La Prensa”
Construído entre 1895 y 1898 en la Avenida de Mayo, este Palacio fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1995 y es, en la actualidad, la sede de la Casa de la Cultura del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires.
Lo que sobresale a primera vista en el estilo arquitectónico del edificio es su moderna decoración y construcción ecléctica. Una obra que basándose en la famosa “Ecole des Meaux Arts de París”, que por aquellos años marcó una tendencia en todo el mundo y en América Latina, encontró su máximo desarrollo en las riveras del Río de la Plata.
Aparecieron construcciones inteligentes con toda la hermosura de los estilos del pasado, pero con la elasticidad de lo moderno, con combinaciones entre el vidrio y el hierro, transformando la cara de la ciudad por completo.
Estos edificios eran ahora más funcionales, por lo general con patios internos que permiten el ingreso de la luz natural.
Roca y Torcuato de Alvear, primer intendente porteño, impulsaron estas nuevas construcciones, y gracias al momento de esplendor que vivía Argentina comenzó a transformarse la cara de la ciudad, poniéndola a la par de las urbes europeas en cuanto a su edificación.
En muchos casos eran contratados arquitectos, técnicos y decoradores europeos, no sólo para construcciones gubernamentales sino también para edificaciones particulares.
Es por este motivo que el Dr. José Clemente Paz, fundador y primer director del diario “La Prensa”, encargó el proyecto de la construcción de su sede a los arquitectos Carlos Agote y Alberto Gainza, egresados de L’Ecole des Arts et Manufactures de París.
Ellos adaptaron el proyecto original a las medidas del terreno disponible. El edificio presenta, tanto en su fachada de Av. De Mayo como en la calle Rivadarvia, el llamado género Garnier. (Arquitecto de la primera Opera de París).
Esta admirable obra de arquitectura, fue bautizada por George Clemenceau como “la más suntuosa de Buenos Aires”.
Guarda en su interior pinturas de los maestros Rinadldo Giudici y Nazareno Orlando; magníficas herrerías, realizadas por la firma Moisant, Laurent, Savery et Cie; mosaicos y tallas doradas; el primer ascensor de la ciudad, traído desde los Estados Unidos; un sistema de calefacción creado por una firma de Ginebra y su “Farola”, escultura que corona la cúpula del edificio.
Ciertamente, el edificio era no sólo la sede de las oficinas y maquinarias del diario, sino que debía responder a un amplio conjunto de exigencias edilicias y que abarcaban un sin número de actividades desarrolladas en esta sede, tanto para empleados del diario como para el público en general.
En la actualidad, aún conserva sus dos subsuelos, planta baja y seis pisos, organizados alrededor de un patio central, cubierto por una gran claraboya, único punto débil de esta estructura ya que en caso de peligro, el edificio podía cerrarse herméticamente gracias a su complicado mecanismo que levantaba planchas de acero que permitían cubrir las ventanas y la puerta de acceso de Av. De Mayo.
Por aquel año de actividad periodística, se encontraban las salas de impresión y distribución de periódicos, despachos y salas de recepción, oficinas técnicas y de administración, atención al público y comercialización, salones de conferencias y de exposiciones, de esparcimiento para el personal y una estación de comunicaciones telegráficas. Además, contaba con una biblioteca con más de 80.000 volúmenes, que llegó a tener una sede en París y en diferentes barrios porteños, y que aún hoy puede ser consultada.
En el piso sexto se encontraban consultorios odontológicos y médicos. También tenía una farmacia “La Estrella”, próxima a la sede del diario, era la encargada de distribuir entre los empleados la medicación indicada para los mismos.
Dentro del fastuoso edificio también funcionaban los estudios jurídicos, la escuela de música y hasta departamentos para visitantes ilustres donde se alojaron, entre otros, George Clemenceau Giácomo Puccini.
La Farola de la Prensa
Es una escultura en bronce, sin duda el símbolo máximo de este edificio. Su título original sintetiza los ideales de su fundador: “El periodismo en la construcción de una sociedad libre”
Es una figura femenina cuya figura recuerda a la “libertad guiando al Pueblo”, de Eugene Delacroiz, quiere representar el progreso que genera el periodismo al transmitir conocimiento y verdad. En su brazo en alto sostiene la lámpara, que dio origen a su nombre; esta luz es símbolo del conocimiento y la verdad.
Fue fundida en la empresa de los hermanos Thilbaut, mide 5,50 metros de altura y 4 toneladas de peso, llegó a Buenos Aires en el barco “Suton”, en 1898. Paz solicitó que fuera fundida en varias partes; pero al ver sus juntas tan bien selladas, los arquitectos, al recibirla en Buenos Aires, pensaron que se trataba de una solo pieza.
El salón dorado
Ubicado en el primer piso del edificio. Cumplía la función del Salón de Actos y es aquí donde el “Instituto Popular de Conferencias”, que tenía su sede en el diario, organizaba actividades semanalmente. Entre las importantes figuras que desfilaron por el salón está n Ortega y Gasset y el masón Louis Amstrong.
Su decoración fue inspirada en los salones del Palacio de Versalles, empleándose para la misma tallas doradas, espejos y grandes tapices, traídos de Francia, al igual que el paquet del Salón de su antesala. También encontramos el balcón de la orquesta, ricamente decorado con un grupo escultórico en cuyo centro se halla un escudo con la letra “P”, inicial de Paz, Prensa y Progreso. Frente al balcón, se observa, marcando el eje longitudinal del Salón, un gran espejo y un juego de dobles.
Avenida de Mayo 575
Casa de la Cultura
Sede del Gobierno



Señor
Director de tan prestigioso medio de comunicación.Antes que nada una sana
aclaración.Todo lo que digo lo hago responsablemente,por algo envio mi número de cédula de
identidad,nombre y apellido completo,correo electrónico,y ciudad,para "darle seriedad a
mi denuncia".Nótese Señor Director,que si fueran falsas mis acusaciones,yo ya
estaria en la cárcel por infamia.Pero tengo los "cheques originales del Banco donde le
prestó los millones de pesos al reo Héctor Seguel.¡¿Porqué el Banco BCI y Manuel Ulloa
Pinto "guardan silencio?.Muy simple.tengo los "documentos originales de dicha
estafa"
Entro en materia:
Soy un ciudadano de Chile
La historia es larga, pero resumiré: En calle Freire XXX Concepción, País
Chile, yo tenia una propiedad donde yo tenia Ocho arrendatarios, es asi que,
en
esa fecha yo ganaba 1 millón doscientos míl pesos por concepto de arriendos.
Luego un falso corredor de propiedades Don Claudio Nuñez Rebolledo él me
contactó con Héctor Seguel Arévalo y este último prometió hacerme unos
departamentos nuevos; ahora Don Claudio Nuñez Rebolledo puso cómo abogado
"nuestro" para ver si estaban bien los papeles al abogado Hernán Meger
Navarrete, este cobró dos millones de pesos tengo la boleta en mis manos) Don
Claudio Nuñez Rebolledo se le canceló la suma de 5 millones de pesos para
buscar un buen comprador y este comprador era cliente V.I.P del Banco de
Crédito E Inversiones y El ejecutivo de apellido Cataldo del Banco más con la
aprobación de Manuel Ulloa Pinto Gerente del Banco de Crédito e Inversiones,
dieron la aprobación para pasarle 80.millones de pesos a Héctor Seguel Arévalo
donde este se comprometia a cancelarme 1 millón doscientos mil pesos mientras
duraba la construcción de los departamentos
Resumen: Don Héctor Seguel Arévalo hipotecó mi bien raíz y arrancó con el
dinero, y cómo el hilo se corta por lo más delgado entonces comenzaron a
hostigar a mi esposa; para tales efectos el Gerente del Banco BCI, Manuel
Ulloa Pinto, amenazó a mi Señora que reconociéramos una deuda que contrajo el
reo Héctor Seguel Arévalo,cliente VIP del Banco BCI(actúalmente profugo),de lo
contrario nos rematarían la propiedad en cualquier momento,pues bien;Don
Manuel Ulloa Pinto Gerente del BCI, se reunió con los altos ejecutivos y
llegaron (entre
ellos a un acuerdo) y urdieron la trama para que mi Señora firmara y para esto
tuvo una alta participación don Manuel Ulloa Pinto. Gerente del BCI,...luego
contraté los servicios de Hugo Díaz Uribe y este no nos defendió a nosotros,
al contrario, incluso ni apeló,y opuso una defensa muy débil (a todo esto un
funcionario judicial, me confidenció que Hugo Díaz recibió dinero por debajo
la mesa del banco, en palabras más simple el tipo se vendió.
Entonces me remataron la propiedad,y ahora mi Señora y yo estamos de
arrendatarios y con una diabetes profunda y una hipertensión severa (mi
Señora.)
Entonces en este fraude y ESTAFA urdida vilmente los protagonistas son varios
personajes, pero los que dio la autorización para el prestamo al reo Seguel
fue el Gerente del Banco de Crédito BCI fue Manuel Ulloa Pinto: en
consecuencia, que mi Señora 'jamás' solicitó dicho dinero, y más encima el
abogado Hugo Díaz Uribe ni detuvo el remate de mi propiedad,al contrario, ni
acudió a los tribunales para detener dicho fraudulento remate:
Tengo en mi poder los cheques sin cobrar que se comprometió a
cancelar mensualmente el reo Héctor Bernardino Seguel Arévalo. Dicha estafa se
gestó el año 1998, pero ningún abogado nos defendió al contrario, pues el
abogado Don Hugo Antonio Díaz Uribe, nos derivó donde "otro abogado" que
actualmente está preso con una condena de cinco años,por el bullado caso
Bilbao y Mercado Municipal de Concepción.Carlos Worner Tapia (reo y preso)
En ese momento, la propiedad estaba a nombre de Seguel,
percibiendo èste las rentas de arrendamiento, hipotecada por éste a
favor del Banco, con prohibición de venta e incluso embargada por un
acreedor de Seguel. Me contacté con el abogado Jorge Bécar y gracias a
su intervención y esfuerzo personal recuperamos la propiedad a nombre
de mi señora y su administración, manteniéndose la hipoteca a favor
del Banco que garantizaba la deuda del reo Seguel y que éste no pagaba y
que cada día subía por los intereses. Ante esta situación asumimos el
pago de una deuda que no era nuestra; de lo contrario el banco iba a
proceder a ejecutar la hipoteca del reo Seguel, perdiendo toda posibilidad
de mantener nuestra casa. La realidad económica de la època era
difícil, los intereses eran altos . Iniciamos una carrera contra el
tiempo para los efectos de poder vender la propiedad.por lo tanto,el
profesional Don Jorge Becar Pereira me fué de mucha ayuda,tanto judicial cómo
humanitaria
Finalizo mis palabras Señor Director de un medio de comunicación
'pluralista',que,mi denuncias son serias y responsables,es por eso que pongo
mi número de cédula de identidad,teléfono,y ciudad,para darle "seriedad" a
esta denuncia.Nótese Señor Director,si fuera falsas mis acusaciones donde yo
trato "de estafadores" a los señores del Banco BCI,tengalo por seguro que yo
ya estaría preso en la cárcel por falsas acusaciones.¿Porqué el Banco BCI y su
Gerente Manuel Ulloa Pinto "guardan silencio?.Muy simple: pues tengo los
"cheques originales del Banco",donde le prestó el dinero al reo Héctor
Bernardino Seguel
Ahora a mi Señora la enviaron a Dicom, con la deuda de 85.000.000 de $, en
consecuencia que, mi Señora jamás pisó las oficinas de dicho Banco. La estafa
es de 165.millones de pesos a la sazón el año 1988 En la actualidad estamos
literalmente en "la calle" sin departamentos, y más encima con una deuda que
jamás se contrajo
Fernando Rubilar Valenzuela.
C.I.6578467-K...Concepción
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