Duelo, esgrima y estocada a Rodríguez Iturbide

En 1906 repercutió un curioso –y trágico– duelo criollo cerca de Roca y en Neuquén despidieron a Bouquet Roldán con asaltos de florete. El secretario y el contador de la gobernación tuvieron un duelo aparte, apenas asumió Elordi.

Emilio Rodríguez Iturbide, envanecido y en conflicto al suplir a Elordi por unos días.
por FRANCISCO N. JUAREZ

fnjuarez@sion.com

En 1906 mayo arrancó en el Alto Valle de Río Negro de manera inquietante. La cárcel de Neuquén desbordaba de bandidos y criminales. Los galpones de zinc, que hacían de encierro de procesados y condenados, eran vulnerables y, consiguientemente, esa inseguridad potencial generaba temor en los vecinos.

La cárcel no tenía fosa, ni vallado, ni pared exterior que protegiera un segundo límite circundante y esa carencia fue repetidamente criticada desde que la mudanza de la capital incluyó la de los penados. Con capacidad para 60 presos, hacinaba 96 internados que había incursionado por toda la escala de delitos.

Ya se habían registrado tres intentos de fuga y se temía que un apoyo exterior para semejante audacia podría resolver una evasión con cierta facilidad. Llegaban forasteros de toda calaña, personajes mal entrazados y muchas veces sin disimular las armas, porque luciéndolas, circulaban sin dificultad. Cuando se cometía algún crimen podría generar escándalo pero no sorpresa.

El justificativo se basaba en la falta de policía suficiente para vigilar los lugares marginales o los boliches de dudosa (o certera pero pésima) reputación. Uno de los enclaves de la mala vida del Alto Valle era el paraje El Paso no lejos de Roca y ubicado en la margen sur del río Negro. Constituía el paso obligado de quienes marchaban al sur, justamente como ya lo habían echo muchos de los "mercachifles turcos" que, con sus carros saturados de mercancías, marchaban desde 1904 con la esperanza de obtener jugosas ganancias de la venta ambulante. Muchos, sin saberlo, claro, habían marchado rumbo a la muerte a manos de los salteadores que cerca de sus tolderías los desaparecieron sin dejar ni rastros de sus huesos.

Cuchilleros y espadachines

En el Paso "existen diez pequeños almacenes y cafés en los cuales se albergan mujeres de vida licenciosa" –describió un cronista de esa época- aunque también había "una casa comercial seria" además del pequeño vecindario.

Según el mismo cronista "el punto indicado es casi obligado paso de las tropas que llegan de la rica región sur del territorio...", carruajes que retornaban cargados con los llamados "frutos del país".

"Ocasionalmente se reúnen hasta un centenar de peones de carros, los que al cobrar sus haberes (por finalizar el viaje) se van a consumir buena parte en los almacenes mencionados que no están vigilados por policía alguna".

En ese Macondo con abundancia de mostradores, vaciaderos de botellas y oferta de placer prostibulario, "es rara la noche que no se produzcan incidentes".

La reyerta del 4 de mayo, no difirió de las habituales. Dos hombres "se trabaron en pelea a cuchillo", algo nada original en estos parroquianos. El lance, seguramente bendecido por alcoholes perturbadores, siguió hasta orillas del río.

No quedaron dudas que fue un duelo a todo o nada, por lo tanto fatal para cualquiera de los contendientes (Juan de Dios Zúñiga y Manuel Ramos). Pero fue más trágico porque "se infirieron ocho y seis puñaladas cada uno y murieron abrazados".

Recién entonces, con cadáveres que cargaban evidencias no necesitadas d autopsia, algún policía aparecía por el lugar. En este caso, el comisario Héctor Moffat. Instruyó el sumario que demostró el motivo de la pelea: disputaron por una mujer. La eterna historia.

Como se sabe, en otros niveles sociales, aún se estilaban disputas más programadas bajo "códigos de honor" que a veces permitían que el ofendido retador se conformara "a primera sangre", aún si después del lance los padrinos no lograban reconciliar a los duelistas.

No han trascendido notorios duelos patagónicos y en cambio sí ajuste de cuentas (el asesinato de Chaneton) y gatillo fácil (el caso Zainuco, múltiple crimen que le precedió).

Se conoce el caso del terrateniente patagónico y general afrancesado Lucio V. Mansilla, dueño que fue de los campos donde se fundó Chos Malal, que mató a un contrincante en duelo de honor (y por esa razón fue echado de las huestes de la masonería argentina, que no objetaba el esgrima como deporte pero si abjuraba de todo crimen).

Quizás para situarse en las costumbres de la época baste afirmar que el ex presidente Julio A. Roca siempre usó estoque. Es decir, una especie de bastón a manera de vaina de la que se desenfundaba una especie de florete rígido y punzante.

En el atardecer del 19 de febrero de 1891, cuando su carruaje recibió el balazo disparado por el chiquilín Tomás Sambrice, el proyectil amortiguó su impacto en el respaldo del asiento y apenas magulló la espalda del veterano general. Un Roca ofuscado bajó y desenvainó el estoque (al ver que el atacante era un chico, envainó y le pegó un mofete).

En el mismo 1906 en la capital de Neuquén prendió el deporte de los espadachines. El 10 de mayo, día en que el secretario de la gobernación Eduardo Elordi dejó la cama ya repuesto de un breve enfermedad y por ferrocarril arribó el gobernador Carlos Bouquet Roldán –a punto de renunciar por aceptar un cargo en Buenos Aires-, abundaban los comentarios de la asamblea del flamante Club de Gimnasia y Esgrima Neuquén.

El entusiasmo de los sesenta asambleístas no superaban otras euforias, como las que produjeron los anuncios de arreglo de calles, la pronta provisión de alumbrado público y el arribo de una empresa que prometía instalar una red telefónica.

Conflicto en el chalet

Tras el banquete de despedida como gobernador, brindado a Bouquet Roldán del 28 de junio siguiente, la exhibición de esgrima en su honor fue todo un acontecimiento público. Los vecinos pudieron ver la agilidad del farmacéutico Ferrucio Verzegnassi (orador de la primera logia lugareña en la que también militaba su hermano Terencio) en su lance de exhibición a florete frente a su contrincante Castillo y otros asaltos en los que participó Aditardo F. Ozzan (también miembro de la logia local, pero que junto con el farmacéutico fueron radiados pocos meses después).

El club de esgrima inmediatamente renovó autoridades y fue presidido por el jefe de policía José Rodríguez Puch. La secretaría quedó a cargo de Benjamín Carreño, tesorero Lorenzo Araque y como vocales dos notorios pioneros del lugar: Pascual Claro y Enrique Nordestrom.

Para octubre, cuando ya gobernaba Elordi y salió en gira, el despacho del gobierno territorial quedó a cargo del secretario Emilio Rodríguez Iturbide el joven hermano de la compañera de hecho del gobernador saliente.

Inmediatamente un conflicto menor enturbió la paz que reinaba en el chalet de madera, sede del gobierno en la avenida Argentina. La disputa, no fue grave pero suficiente para que trascendiera.

El contador de la gobernación Bernabé Aráoz Cuesta no se presentó el martes 16 de octubre por aducir una indisposición de salud. Al retomar funciones el miércoles "encontró en su escritorio una nota manuscrita sin firma con letra de Rodríguez (inconfundible) en la que (fue) notificado que había sido multado con dos días de sueldo por inasistencia a la oficina" (LP del lunes 22).

Según el corresponsal del diario porteño, los funcionarios discutieron y el secretario "pronunció palabras groseras e hirientes y exclamó: ¿Para qué soy gobernador?". Agregaba la noticia que en el vecindario se acusaba al saliente gobernador Bouquet Roldán "causante del nombramiento de Rodríguez Iturbide para tan elevado cargo". El diario también denunciaba que era chileno y no naturalizado. Es decir, carecía de ciudadanía argentina que pidió cuando iba a ser nombrado y no la obtuvo. Agregaba que "dicho funcionario es inepto, fue agente de policía del Chubut y aquí no es estimado. Su designación ha enajenado al gobernador Elordi las simpatías del vecindario" (el gobernador se enteró del incidente estando en Las Lajas).

Pocos días después, en visita oficial a la cárcel con otros funcionarios, por la representatividad que investía, se le hicieron a Rodríguez Iturbide honores militares. Pero el secretario "gobernador" no respondió ese saludo "ni se descubrió" y dio espaldas a la tropa formada. Un grupo de vecinos despachó inmediatamente un telegrama a Elordi para que interviniera en el conflicto con el contador que seguía suspendido. Consideraban la "reconocida caballerosidad y corrección del señor Aráoz Cuesta".

Curiosidades

• El bandolero Washington. El 8 de abril de 1906 el comisario de Junín de los Andes comunicó al jefe de policía de Neuquén José Rodríguez Spuch que había capturado "al famoso bandolero Washington López que es perseguido por la policía volante de Chile".

Una información complementaria sostenía que el apresado estaba acusado de varios robos y se le habían secuestrado cuatro caballos, dos carabinas y un Winchester, "arma esta última usada por los bandidos de ultra cordillera". Los diarios dijeron que la captura tenía suma importancia pues el detenido López era jefe de una gavilla de salteadores.

• Neuquén ganadero. Para mayo de 1906 se divulgaron detalles de un censo del territorio de Neuquén. Totalizaba unos 26.200 habitantes en todo el territorio, cifra en la que estaba involucrado el 10 por ciento de lo registrado, por cálculo del gobernador y en base a los pobladores que no pudieron ser censados. Las cifras del ganado que pastaba entre los ríos Limay y Neuquén y la cordillera limítrofe, eran las siguientes: 218.604 vacunos, 99.209 equinos, 1.039.473 lanares, 2.033.341 cabríos y 2.792 porcinos.

• Inspector de bosques preso. Nicolás Illin, subinspector de bosques destacado en Chubut que se instaló con su esposa en Corcovado, casa en la que se escondió el acusado por doble asesinato Quinto Vargas, fue enemigo público del gobierno de Julio B. Lezana. Solía publicar críticas a ese gobierno en los diarios de Buenos Aires, y varias veces fue "metido a la sombra" durante 1905. Para junio de 1906 fue nuevamente arrestado por una acusación menor. Quedó preso por 10 días por ser reincidente. La prensa oficial sostenía que "el indicado empleado solo se ocupa de molestar a las autoridades y a los vecinos con su conducta".

• La Patagonia adúltera. A consecuencia de una orden telegráfica del juzgado letrado de Rawson, Chubut, a la policía de Colonia Sarmiento para allanar la casa de Bernardo Granja y quitarle sus cinco hijos para entregarlos a la madre reclamante, provocó la reacción del afectado. No sólo apeló la medida sino que denunció no sólo el desconocimiento a su patria potestad, sino que denunció a cuatro vientos que su esposa "Luis Eleistain ha huido de Sarmiento acusada de envenenadora y adúltera".

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