Institucionalmente, ya que no se concibe el masón sin Logia, todo miembro debe pertenecer a una Logia que generalmente está compuesta por 50 o 100 miembros y es totalmente independiente en la esfera de su competencia, sólo limitada por las facultades que las Logias cedieron voluntariamente a la Gran Logia a través de los Estatutos, Constitución y Reglamentos Generales, a los efectos de una más efectiva organización nacional.