El Gran Maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, Sergio Héctor Nunes, visitó la Logia Rectitud de nuestra ciudad.

En la noche del miércoles, llegó a nuestra ciudad el Gran maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, Sergio Héctor Núñez, para poner en funciones a las flamantes autoridades de la filial local, en una ceremonia que tuvo lugar en la antigua casona de Pelllegrini al 1000 que alberga a la Logia Rectitud. La entrevista giró en torno de la visión tradicional de las logias como sociedades secretas, y su incidencia en cuestiones trascendentales de la historia latinoamericana, desde la gesta independentista hasta el presente. Vigorosa y activa, la masonería argentina, despojada del halo romántico y misterioso con que se la ha querido mistificar, mira al futuro con el mismo sentido de responsabilidad social con que sus más preclaros hombres, como el mismo General Urquiza, protagonizaron la vida política e institucional de nuestro país.Afable y distendido, con el aire de un discreto hombre de negocios, acostumbrado a guardar un bajo perfil, a pesar de su gran exposición pública, Sergio Héctor Núñez, Gran Maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, recibe a los cronistas de EL SOL-TELE5 en el Taller de la Logia Rectitud, como denominan a la antigua casona ornamentada con los símbolos masónicos ubicada en Pellegrini al 1000.
En un rápido recorrido por la trayectoria de la masonería argentina, Núñez recuerda que su actividad “hunde sus raíces en lo más profundo de la historia de nuestro país, y en la historia de Entre Ríos, ya que el General Justo José de Urquiza fue uno de los primeros masones con que contó nuestra institución”.
“La masonería se inicia oficialmente en el año 1857, pero existen logias que trabajaron anteriormente –apunta el Gran Maestre-, con la constitución de la Gran Logia de la Argentina, tenemos filiales trabajando en todo el país, y habitualmente las autoridades de la organización central, en forma periódica, concurrimos a las distintas localidades a instalar, como decimos nosotros, a las autoridades que cada una de las logias se va dando año a año”.
Acerca del cariz conspirativo y casi clandestino que tradicionalmente se ha atribuido al accionar de las logias en nuestro país, Núñez pidió tener en cuenta que “estudiamos de la historia oficial, que son algunos manuales de historia un poco pulidos; pero si se mira lo que pasa en este momento en las librerías, se verá un reverdecimiento de la investigación histórica que está sacando a la luz lo que fueron los prohombres que la masonería le dio al país, los catorce presidentes, los hospitales de la ciudad de Buenos Aires, algunas leyes fundamentales, como la Ley de Educación 1.420, la Ley de Matrimonio Civil, que permitió a los que no profesaban la fe católica tener derechos civiles respecto de su cónyuge, la Ley de Cementerios, para tener una sepultura digna, y tantas otras cosas que hizo la masonería en el correr de la gesta independentista”.

LA AGENDA ACTUAL DE LA MASONERIA

Recién llegado de su viaje a la Antártida, donde llevó adelante gestiones relacionadas con la inquietud de la masonería por el agua en el mundo, Núñez compartió asimismo con la logia concordiense los resultados de estas actividades.
“En el día de hoy, nosotros consideramos que la historia pasa por el agua –señaló el Gran Maestre-, es absolutamente cierto que el Acuífero Guaraní es la tercera reserva mundial de agua potable, y es incierto el destino que se le pueda dar a esto, así como es mucho más incierto y preocupante la posibilidad de una apropiación o una injerencia extraterritorial sobre esta reserva”.
“Debemos estar preparados –advirtió, en este sentido, Núñez-, la masonería está pensando en impulsar una Ley Nacional de Aguas, lo que en razón de la provincialización del recurso dispuesta por al reforma constitucional de 1994, es un tanto difícil desde el punto de vista jurídico”.
“Pero no nos quedamos quietos –agregó el Gran Maestre-, hemos concurrido a la Antártida a firmar la Carta Antártica de la masonería argentina, hemos grabado un mensaje dirigido a todas las grandes logias del mundo, para que nos acompañen en ese foro ecuménico que entendemos que es la Antártida, donde las jurisdicciones territoriales y nacionales quedan absolutamente desdibujados por un concepto que la masonería defiende: la fraternidad, que se demuestra en el hecho de que bases de distintos países se prestan elementos e insumos, no se fijan cuánto pone cada uno y todo hace a la necesidad”.
“Nosotros creemos que la masonería puede dar una lección al mundo como lo ha hecho en tantas ocasiones, en esta ocasión, con un recurso tan preciado como el agua, que lamentablemente estamos degradando, que no tomamos en consideración y sobre el cual, seguramente, las próximas generaciones nos van a recriminar por este desperdicio y esta irresponsabilidad histórica”.
Al respecto, Núñez anticipó los próximos pasos de la masonería en la cuestión, diciendo que “en el mes de marzo vamos a pariticipar de la Conferencia Mundial del Agua, que organiza Naciones Unidas en México, donde vamos a presentar gran parte del material fílmico que conseguimos en conjunto con Green Cross International, una fundación presidida por Mikhail Gorbachov, con presencia en más de treinta países, con la cual tenemos relaciones de índole colaborativa y vamos a dar a conocer pautas de acción entre las masonerías del mundo y los hermanos en particular, para proteger, en principio, este recurso”.
“Posteriormente –añadió el Gran Maestre-, nos preocupa la educación, porque creemos que en la Argentina hay que trabajar en este tema, actualmente tenemos tres o cuatro logias trabajando en la cuestión educativa, atento el fracaso de la Ley de Educación Federal, y una serie de cosas que repongan el valor del ser humano como individuo y no como objeto”.

AQUELLAS LOGIAS SECRETAS

En relación con la idea más difundida sobre el carácter secreto de las logias, tan ligada a la imagen novelesca de la masonería, como contrastante con su actual actitud de apertura hacia la sociedad, el máximo jerarca de la Gran Logia Argentina respondió las consultas de nuestros cronistascon categóricas definiciones.
“La masonería no es secreta, sino discreta –sostuvo Núñez-, reserva para los iniciados algunas enseñanzas que simbólicamente se instruyen en la ceremonia de iniciación, como la llamamos nosotros, que es la ceremonia de ingreso a la institución y a partir de ello, los símbolos y conocimientos que se van adquiriendo en cada uno de los grados”.
“Yo doy conferencias públicas –explicó el Gran Maestre- , he estado en canales de televisión abierta y por cable de Buenos Aires, la masonería organiza seminarios, y quiere organizar acciones, no con un esquema que podría ser tildado de corporativo, porque la masonería no actúa corporativamente, sino a través de sus hombres”. “Los hombres que integramos la masonería tenemos un ideal, que tratamos de llevar a lo que llamamos la vida profana, y trascender los principios que aprendemos en la masonería hacia la sociedad, pensando en nuestros hijos, en nuestras familias y en el otro, que para nosotros no es un objeto, como ocurre en muchos casos en algunas sociedades, sino en el otro como sujeto, que merece dignidad, respeto, libertad, es un igual y es el principal factor de preocupación de la masonería”, concluyó.

Publicado en la edición digital de "Diario EL SOL de Concordia", el día Lunes 20 de Febrero de 2006.